Todos sabemos que los temporales mueven la arena de las playas a su voluntad. De todos es sabido que los años de fuertes temporales, o al menos de temporales más frecuentes, la losa de Garraf sale al descubierto. Esta agrupación rocosa que sale a unos 100 m de la playa y que se encuentra a unos 3-4m de profundidad siempre albergaba una rica vida, sobretodo lo que se refiere a moluscos.
Recuerdo hace más de 10 años cuando iba con mi padre en su querida Menorquina en pleno invierno y me hacía zambullirme allí para sacar un puñado de mejillones, para unas horas más tarde comerlos al vapor con un poquito de limón. Todo un manjar.
Hace años que estos preciados moluscos han dejado de poblar las rocas del Garraf, no sólo la losa, si no que en casi toda la costa de Castelldefels a Sitges. Prácticamente no hay peces, y la poca flora que había está desapareciendo, las únicas que parecen estar sobreviviendo a esta desertización de nuestro Mar, son las anémonas…
Tan sólo queda agua verde…
La construcción de puertos, los pescadores de moluscos furtivos y saqueadores, la contaminación y la sobrepesca indiscriminada no están ayudando mucho. Hace tiempo se debería haber puesto freno a todo esto, pero los intereses son otros, está claro.
¿De que sirve frenar el cambio climático si seguimos destruyendo aquello que nos rodea?
Nuestros hijos van a heredear un basurero… es desolador…
Al que se sienta con fuerzas de hacer algo más, que le eche un ojo a AMP
Foto Portada: Costas del Garraf.
por: mardelcoral.com

