El Lado Oscuro

El Lado Oscuro

El aire que se respiraba era denso, pesado… La respiración se tornaba casi dolorosa.

Mis movimientos lentos, frenados, artificiales, robóticos, antinaturales me extasiaban. Mi corazón latía fuerte, rápido, acelerado, consumiendo toda la energía posible, y a pesar de eso me movía a cámara lenta, seguía frenado. Todo pesaba tanto.

El cuerpo torpe, congestionado, lento, aletargado por el frío, el frío del agua, el frío del ambiente…

La bocanadas de aire no me liberaban de ese cansancio, de esa pesadez… la acentuaban. Necesitaba aire, otro tipo de aire.

El frío y húmedo viento del suroeste arreciaba moviendo las nubes y acercándolas hacia el suelo, apresando la claridad del día y eclipsando al astro Rey, casi se podía sentir claustrofobia… Tan sólo unos tenues rayos de Sol se colaban entre esas espesas y densas nubes aliviándonos, dándonos luz y sosiego, por unos momentos.

El agua marrón movida por las olas y mezclada con la arena se tornaba gris, se tornaba plomo reflejado por el color del cielo, que despedía a su vez algunas gotas de agua arañando a la contaminación del cielo.

Mi cuerpo aún recordaba la última vez… la luz, el calor, el Sol, el fresco y suave viento del Norte, el agua azul y cristalina, la dulzura y libertad de movimientos, la ligereza. Unas semanas y muchos kilómetros de distancia me separaban de mi última vez. Hoy he sentido el Lado más Oscuro.

Créditos
Fotos: Windsurfer.es 



One Response to “El Lado Oscuro”

  1. andrea says:

    re linda luz mui rara grande

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