
Después de un fin de semana largo en la Valle de Arán … poniéndonos morados a base de ollas aranesas, embutidos, y otras comidas copiosas aderezadas con mucho vino, parecía que el viento que no sopló durante esos días (y que hubiese debido por la buena previsión que había) me estaba esperando y concentrándose para soplar en toda su intensidad al día siguiente de llegar.
Llámalo suerte o llámalo X.
La cuestión fue que a media mañana el viento empezó a soplar. Llegamos a la playa, y Marc y Raúl ya estaban allí, las rachas no eran muy consistentes a pesar que se levantaba la arena en nubes de polvo. Decidí montar 5.3 viendo el panorama, pero duró poco… tuve que robarle la vela (4.7) a Ignasi. Pude navegar un rato cómodo, pero el viento no paraba de arreciar, y de haber tenido una vela más pequeña quizás la habría usado, aunque no estaba dispuesto a montar otra vela…
Después de casi dos horas de navegación incómoda y desagradecida, con rachas de 30 nudos o más, preferí dejar de navegar… Llámalo cansancio, llámalo X, …
Créditos
Fotos por Windsurfer.es

